Publicado: Mar Sep 18, 2007 11:55 pmAsunto: Las ofensivas alemanas de 1918
En 1918 Francia estaba desangrada y Gran Bretaña exhausta. Petain dijo que esperaría a los americanos y a los tanques antes de lanzarse a la ofensiva. La iniciativa, por tanto, en la primera mitad de 1918 correspondía a los alemanes.
El colapso de Rusia en 1917 permitió a Ludendorff concentrar sus esfuerzos en el Oeste con el ánimo de lanzar una última y devastadora ofensiva antes de que la afluencia de fuerzas norteamericanas inclinara la balanza.
Un millón de soldados alemanes y 3.000 cañones se trasladaron al frente del Oeste, lo que daba a Alemania por primera vez en toda la guerra una clara ventaja material: 199 divisiones alemanas contra 161 divisiones aliadas. Otras 50 divisiones alemanas más, las de menor calidad, permanecían en el Este, e incluso a lo largo del año entraron en Ucrania aprovechando que Rusia estaba sumida en la guerra civil. Pero la clave de todo estaba en Francia.
El objetivo estratégico de Ludendorff era abrir una brecha entre los ejércitos francés y británico para luego girar hacia el Canal y conquistar los puertos de Calais y Dunkerke. La perdida de los puertos del Canal dejaría a los británicos sin aprovisionamientos e incluso podría llevarles al colapso operativo si la ofensiva alemana no perdía intensidad.
Y en caso de lograr esa aplastante victoria sobre los británicos, y aprovisionados con los depósitos capturados en los puertos del Canal, los alemanes podrían volverse entonces contra los franceses, que faltos del apoyo británico no tendrían efectivos suficientes para cerrar las brechas que se abrieran en su frente.
Ludendorff veía la victoria posible en 1918.
1. La ofensiva comenzó el 21 de marzo de 1918, con una preparación artillera a cargo de 6.000 cañones y que incluyó el empleo de gases tóxicos. Una fuerza de 750.000 alemanes atacó las trincheras ocupadas por 300.000 británicos. El frente aliado quedó roto, y la infantería germana logró avanzar en un sólo día 22 km, más que en ninguna otra jornada de la guerra.
Soldados del 55 West Lancashire víctimas del gas en Bethune, 10 de abril de 1918
Sin embargo, tras los éxitos iniciales la ofensiva fue perdiendo fuelle. La resistencia británica fue endureciéndoendose y el 4 de abril terminó la ofensiva alemana con resultados poco halagüeños. . Por cada soldado británico muerto habían caído dos soldados alemanes, y los objetivos estratégicos de Luendorf no se habían cumplido, los frentes inglés y francés seguían en contacto y los puertos del canal indemnes.
Pero sólo era el primer round.
El 9 de abril los alemanes retomaron la iniciativa y en dos horas abrieron en el frente británico una brecha de 15 km de ancho por la que avanzó un torrente de fuerzas germanas. La rapidez del avance alemán impidió a las divisiones reserva cerrar la brecha, y los objetivos estratégicos alemanes parecieron al alcance de su mano.
El momento álgido de la ofensiva llegó el 12 de abril de 1918 a las puertas de Amiens. Churchill lo llamó “el punto culminante de la guerra”.
Carro de combate Mark V empleado por los británicos en la batalla de Amiens en agosto de 1918. Bovington Tank Museum
Pero de nuevo el sacrificio de la infantería británica acabó frenando el ataque. El 29 de abril desistía Ludendorff de seguir ordenando el asalto de las trincheras enemigas. En 40 días de combates las bajas totales británicas llegaban a 300.000, por 360.000 alemanes.
2. El 9 de junio comenzó una segunda ofensiva alemana, esta vez contra los franceses, que ocupó Soissons y durante diez días trató de tomar Reims. En su punto más avanzado los alemanes estuvieron a sólo 90 km de París.
3. La tercera ofensiva alemana se libró entre el 15 y el 18 de julio, con Reims como objetivo. El éxito, que ni siquiera en esta ocasión acompañó a los alemanes, ya sólo hubiera sido local.
Realmente la única ofensiva alemana de 1918 que hubiera podido cambiar las cosas fue la que lanzaron contra los británicos en marzo. Durante esos 40 días sangrientos se decidió el resultado de la guerra. El comandante en jefe británico Douglas Haig dijo que con seis divisiones alemanas más la ofensiva habría tenido éxito.
Y esas seis divisiones fatídicas le faltaron a Ludendorff en el mismo momento en que mantenía en el Este 50 divisiones, 30 de ellas avanzando sobre Ucrania.
¿No fue absurdo mantener el Este tantas fuerzas cuando era evidente para todos que la única forma de evitar la derrota era vencer en Francia antes de que los americanos llegaran por cientos de miles?
¿O quizá el error estuvo en emprender la ofensiva en vez de emplear el tiempo y os recursos en levantar una muralla infranqueable en el frente del Oeste?
Sebastian Haffner achacó el fracaso de 1918 a destinar demasiados recursos en el Este, en vez de concentrarlos todos en Francia.
Winston Churchill, por el contrario, pensaba que lo mejor que podía haber hecho Ludendorff era concentrarse en preparar las defensas, en vez de dilapidar las fuerzas en lanzar ofensivas.
¿Quién tenía razón?
Fuentes:
HAFFNER, Sebastián Los siete pecados capitales del Imperio Alemán en la Primera Guerra Mundial, Ed. Destino, 2006
CHURCHILL, Winston S. La crisis mundial. Los libros de nuestro tiempo, 1944 _________________ Un lugar donde todos piensan lo mismo es un lugar donde nadie piensa.
En realidad las ofensivas alemanas de primavera fueron cinco, aunque quizá alguna de ellas se pueda considerar prolongación de la anterior. Pero bueno, esto es secundario.
Lo de que el plan de Ludendorff fracasó por falta de hombres porque los tenía en Ucrania es una historia que siempre me ha parecido básicamente errónea, porque se basa en una visión muy superficial (y por lo tanto defectuosa) del Ejército Alemán de 1918. Decir eso implica considerar a todas las divisiones alemanas como fuerzas de igual calidad y capacidad, y supone además ignorar elementos fundamentales como la intendencia, la moral o el mando.
En marzo de 1918 (cuando se lanzó la ofensiva principal) el Ejército Alemán en el oeste era, globalmente hablado, un gigante con pies de barro. Los batallones de asalto eran tropas magníficas, hombres jóvenes, solteros, bien entrenados y con una moral alta. No es de extrañar que consiguieran unas penetraciones tan importantes. Pero estos batallones se había formado principalmente sacando a los mejores y más aptos de entre todas las divisiones del frente. Es decir, eran una minoría escogida. El soldado alemán medio de 1918 era o un adolescente con granos o un reservista que pensaba más en el hambre que pasaban su esposa y sus hijos en casa. La inteligencia aliada tenía catalogadas a muchas divisiones alemanas como fuerzas de capacidad combativa casi despreciable, y no se equivocaban mucho.
Pero no eran sólo los hombres. La falta de forraje había reducido al mínimo el número de caballos, y por lo tanto de transporte (el transporte se hacía con tiros de caballos, el transporte con camiones era una rareza en 1918, además también escaseaban el caucho y el combustible). Cuando los de asalto se lanzaron al ataque sabían que sólo contaban con sus botas para avanzar durante días, y la artillería y los suministros avanzarían cómo y cuando pudieran (es decir, con un retraso enorme).
Además, en muchos lugares la falta de suministros afectó la moral de los combatientes más preparados. Se dieron muchos casos de alemanes que, al tomar una trinchera británica, se detenían en ella durante horas para comer, beber y fumar, pues se encontraban como un niño en una juguetería sin vigilar. Y es que la escasez por el bloqueo les había afectado de una forma que sus mandos no habían imaginado.
Y lo de que los alemanes deberían no haber lanzado ninguna ofensiva sino esperar el asalto anglo-franco-americano significa desconocer la situación de Alemania en 1918. Los aliados tenían pensado a finales de 1917 acabar la guerra bien entrados en 1919. El pueblo alemán no hubiera podido esperar tanto. Más de un año pasando hambre en casa y con el Ejército parado... Ludendorff sabía que no podía permitírselo.
Saludos. _________________ Si faltas a la palabra que nos diste a los muertos, no dormiremos, aunque crezcan las amapolas en los campos de Flandes.
El comandante en jefe británico Douglas Haig dijo que con seis divisiones alemanas más la ofensiva habría tenido éxito.
Yo no pondría a Haig como ejemplo de sabiduría militar
Respecto a las últimas ofensivas alemanas, creo que guardan un cierto parecido con la ofensiva de las Ardenas de 1944, en el sentido de que eran más una huída hacia adelante que otra cosa.
Saludos _________________
Mira, Sandy, a mi los héroes de carrera me dejan indiferente
En realidad las ofensivas alemanas de primavera fueron cinco, aunque quizá alguna de ellas se pueda considerar prolongación de la anterior.
Tienes toda la razón, las cinco ofensivas fueron:
21 marzo – 4 de abril en el Somme
9 – 29 de abril en Lys, a estas dos las he considerado una sola, la 1
27 de mayo – 4 de junio en Aisne, esta es la 2 en el mapa
8-12 de junio en Noyon-montdidier, la flecha pequeña que hay tras la dos
15 – 18 de julio en Champagne – Marne, la que he numerado como 3 _________________ Un lugar donde todos piensan lo mismo es un lugar donde nadie piensa.
La principal motivación para las ofensivas de 1918 era, precisamente, el conocimiento de que Alemania no podía pasarse más tiempo a la defensiva en el frente occidental. Si bien la entrada de las reservas de trigo de Ucrania podía prometer un considerable alivio, hubiera requerido demasiado tiempo para tener algún efecto en la terrible situación germana.
Era atacar o rendirse, no había más. _________________ Palo Dixit: posible Anticristo, Cule y Salido que provoca manifas por donde pasa y vacalentacialano parlante.
Que conste que no quiero polemizar, simplemente preguntar si en la situación en la que se encontraba el país y el ejército a esas alturas de la guerra la opción más lógica era lanzar aquellas ofensivas o simplemente aceptar la situación.
Saludos _________________
Mira, Sandy, a mi los héroes de carrera me dejan indiferente
A mí me parece la mejor alternativa Schwejk: quizá más que rendirse tratar de conseguir una paz de compromiso: volver a las fronteras de 1914.
El problema es que creo que la cúpula militar alemana estaba convencida de que podía lograr la victoria con un último empujón. _________________ Un lugar donde todos piensan lo mismo es un lugar donde nadie piensa.
Pienso que era más atacar o exponerse a una revolución interna. Con un bloqueo que hacía depender a la gente del cereal del Este (cuando lo había), comiendo carne de mula (cuando la había), sin caucho, con los uniformes remendados mil veces, con un ejército de adolescentes, con un régimen policíaco cada vez más insoportable, con una Austria-Hungría que ya quería buscar una salida por su cuenta, con una Turquía agotada y arruinada que no se sabía cuanto aguantaría... O se conseguía algo en la primavera de 1918 o Alemania se quedaba sola y estallaba.
Y no les faltó mucho para conseguir algo. Si los grandes cañones alemanes pudieron bombardear París sin problema y con toda impunidad es fácil imaginar lo cerca que estuvieron de lograr algo gordo. Con los alemanes en París en primavera quizá las cosas hubieran acabado de forma distinta. Pero para eso hacía falta otro ejército. Para eso hacían falta los soldados de 1916 y una capacidad de transporte pesado que no se tenía. _________________ Si faltas a la palabra que nos diste a los muertos, no dormiremos, aunque crezcan las amapolas en los campos de Flandes.
¿Por qué se supone que si los alemanos hubiesen bombardeado París éstos habrían ganado la guerra o al menos esta batalla?
¿Y quién dice que bombardeando París se ganaba la guerra?
Veamos, cuando los alemanes llegan a su límite de avance de 1918 están cerca de ganar París. No es una opinión personal, al menos es una opinión compartida por los miles de parisinos que huyeron de la capital en esas jornadas, convencidos de que lo que no había ocurrido en 1914 podía ocurrir en 1918. Evidentemente, el bombardeo alemán de París es por sí mismo un hecho más anecdótico que otra cosa, pero muestra lo cerca que estuvo la vanguardia alemana de llegar a la capital y de arrinconar a la BEF y separarla de los franceses.
A partir de aquí ya entramos en el What if... Si los alemanes llegan a París ¿se repitiría el caos político y social de la guerra franco-prusiana? ¿En qué condiciones quedaría Francia para continuar con la guerra?
Pero vaya, como digo esto ya es hacer historia contrafactual.
Posición de saludo. _________________ Si faltas a la palabra que nos diste a los muertos, no dormiremos, aunque crezcan las amapolas en los campos de Flandes.
Pero vaya, como digo esto ya es hacer historia contrafactual.
El problema de la historia contrafactual, o What if...? es que más que plantear posibles causas alternativas, acaba degenerando en una forma más o menos encubierta de acabar diciendo lo que nos gustaría que hubiera pasado en lugar de aceptar la cruda realidad.
Tal vez lo del bombardeo de París en 1918 sea un ejemplo de esto, porque me parece que tal bombardeo no existió, o al menos no de la forma en la que entiendo como un bombardeo de artillería convencional.
Este ataque sufrido por París fue obra de un solo cañón especialmente modificado para lanzar proyectiles de cien kg. (creo recordar) a una distancia enorme.
Desde luego este cañón produjo algunas muertes entre los civiles, pero sus daños siempre fueron muy limitados teniendo en cuenta la enormidad del objetivo y los pocos recursos disponibles.
Si tengo tiempo, mañana reproduciré el artículo donde saqué esta información.
Saludos _________________
Mira, Sandy, a mi los héroes de carrera me dejan indiferente
Pero como ya dije, lo del bombardeo parisimo es más una anécdota que otra cosa. Pero una anécdota que muestra cómo Alemania pudo, en unas fechas tan tardías, exprimir al máximo sus recursos hasta hacer creer a los aliados que podía conseguir alguna forma de victoria. _________________ Si faltas a la palabra que nos diste a los muertos, no dormiremos, aunque crezcan las amapolas en los campos de Flandes.
Registrado: 16 Jul 2007 Mensajes: 338 Ubicación: Murcia España
Publicado: Lun Oct 01, 2007 6:28 pmAsunto:
Cuando a principios de 1918 se discutio en el OHL que postura se debia adoptar, la posibilidad de mantenerse a la defensiva en el frente occidental fue considerada, y ademas aceptada, como la mas segura. Los refuerzos del extinto frente oriental podian usarse para convertir la Francia nororiental y la Belgica ocupadas en una red inexpugnable de fortificaciones que hubiese desalentado cualquier marcha de los anglofranceses aquel año; incluso con refuerzos americanos no habrian podido emprender mas que una ofensiva en otoño, que con seguridad se hubiera estancado. Tambien habrian sobrado efectivos para terminar de rematar a Italia y apuntalar al aliado turco. Pero habia un problema: la situacion en la retaguardia alemana y el incremento de las quejas en el Reichstag desde 1917 sumadas a la huelga en las fabricas de municiones de enero de 1918. Por tanto, Ludendorff se decanto por la posibilidad mas arriesgada, un ataque masivo en Francia con la esperanza de concluir la lucha en meses, pero a sabiendas de que era una jugada arriesgada. Por tanto, no se trato tanto de un problema militar sino de uno politico, relacionado a su vez con la opinion publica debido a la escasez de suministros. ¿ Debia entonces haber decidido Ludendorff, como una prioridad absoluta, incluso por encima del consumo militar, la explotacion de los recursos del Este que abria el tratado de Brest-Litovsk? _________________ No soporto a los del OberOst...ni ellos a mi...
Registrado: 20 Oct 2006 Mensajes: 2112 Ubicación: Entre Asturias y Madrid
Publicado: Mar Oct 02, 2007 1:03 pmAsunto:
Bueno ahora que ya me encunetro en casa y con "bases" (libros) y tiempo necesario voy por partes:
-En el post inicial Jaro comentaba que en
Cita:
En su punto más avanzado los alemanes estuvieron a sólo 90 km de París.
Si mal no recuerdo estuvieron aún más cerca, a 65 km de la capital, pero como bien hablais vosotros se trataba más de un espejismo que de una ofensiva con más posibilidades de éxito. Si la comparamos a la "otra vez" que los alemanes habían estado cerca de París, en el 1914, la situación fue menos críticia. En ese año el gobierno casi en masa emprendió el camino a Burdeos (a excepción del tozudo Clemenceau y el alcalde parisisno), ahora el éxodo fue aun menor (y eso que el riesgo a morir por un obús era mayor).
Sobre las divisiones en Ucrania ya se ha explicado bastante bien JL.Quizás solo añadiría que el Alto Estado Mayor alemán (o fue el Mando Supremo del Este?) no calibró la cantidad final de soldados que iban a tener que permanecer en el Este. No solo fueron los campos de cereales, fue también el mantenimiento del orden, los millares de prisioneros rusos que aun no iban a ser liberados (tanto en el Este como en suelo alemán), los pozos petrolíferos, el mantenimiento del gobierno ucraniano e incluso la tensa situación entre Rusia y el Imperio Otomano (*antes de que acabe lña semana voy a escribir algo al respecto). Demasiados cometidos que conllevaban demasiados hiombres. Al fianl la "Paz en el Este" resultó no ser toda una liberación de esfuerzo, hombres y materiales.
Sobre el libro de Haffner,Los siete pecados capitales del Imperio Alemán en la Primera Guerra Mundial quizás ya sea demasiado partidista (al menos para mi gusto). Vale que Haffner tuviese sus inquietudes, del todo respetables y por ejemplo en el caso de su libro sobre la Revolución Alemana no resultan ser a pesar de su partidismo del todo "deformadoras", pero quizás entre las líneas de este libro se le escapa demasiado odio. Y es que desde la primera línea, culpando unicamente a Alemania del comienzo de la guerra, hasta la última es un libro con, para mi, "mucho odio" escrito. Es una opinión personal, espero no haber sido demasiado radical.
-Más tarde Jl decía que
Cita:
Además, en muchos lugares la falta de suministros afectó la moral de los combatientes más preparados. Se dieron muchos casos de alemanes que, al tomar una trinchera británica, se detenían en ella durante horas para comer, beber y fumar, pues se encontraban como un niño en una juguetería sin vigilar. Y es que la escasez por el bloqueo les había afectado de una forma que sus mandos no habían imaginado.
Y tanto. Hartos de la guerra y privados de toda clase de cosas cuando cayeron en sus manos algunas de las despensas aliadas, la ferrea disciplina alemana se rompió. Como anécdota el II Ejército alemán que habían capturado partidas de víveres con vino y licor tan bueno como hacía años que no probaban no pudieron literalmente proseguir su avance al encontrarse "indispuestos" los soldados después de las copiosas ingestas de alcohol y víveres aliados. . El pillaje se extendió entre la tropa: soldados alemanes no dudaron en cambiar sus viejos y remendados uniformes germanos por partes de los nuevos e impolutos uniformes capturados a los aliados. Si a esto le sumamos los "botines personales" (desde botellas de licor a latas de provisiones pasando hasta por gallinas) las pintas de estos soldados estaban más próximas a las del ejército napoleónico de la retirada de Rusia 100 años trás que al glorioso ejército del Kaiser.
Y además es que el avance inicial fue tan rápido que la vanguardia pronto dejó atrás sus líneas de suministro y no sabían situarse sobre el campo. Las victorias loclaes carecían de repercusión en el ambito global. Los alemanes ganaban terreno, pero el éxito no les acompañaba en el resultado final.Luego llegarían las deserciones en masa y la caida de la moral que llevó a la derrota.
Sobre si las ofensivas alemanas fueron o no un sacrificio sin resultado alguno, no sabría pronunciarme. Entraríamos en el apartado de los Y si...? que tanto nos gusta. Si los éxitos alemanes hubiesen sido más locales y la suerte hubiese acompañado al Reich en los mares puede que sí entonces se hbiese logrado alcanzar una salida favorable a Alemania del conflicto... _________________ "La más antigua e intensa emoción que conoce la humanidad es el miedo" Love, dile a Craft que se tranquilice Bruno dixit
Si mal no recuerdo estuvieron aún más cerca, a 65 km de la capital
La distancia de 90 km la da Haffner, pero no creo que sea una fuente muy fiable en datos tan concretos. Muy bien pudieron ser 65.
H.P.Lovecraft escribió:
Y además es que el avance inicial fue tan rápido que la vanguardia pronto dejó atrás sus líneas de suministro y no sabían situarse sobre el campo. Las victorias locales carecían de repercusión en el ambito global.
Esa es una cuestión muy interesante que creo que no se limita solo a las ofensivas alemanas de 1918, sino a toda la gran guerra. La ausencia de emisoras de radio tipo mochila y lo precario de los medios de comunicación de la época hicieron con frecuencia que los mandos no tuvieran la menor idea del resultado de los ataques que ordenaban.
En la película Gallipoli, por ejemplo, el enlace tarda en llegar con la orden de suspender el ataque y la consecuencia es que la unidad es aniquilada ante las ametralladoras. _________________ Un lugar donde todos piensan lo mismo es un lugar donde nadie piensa.
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